Una única sesión
Entre 90 minutos y 2 horas. Se realiza en una sola intervención, dentro del equipo de resonancia magnética, con el paciente despierto y colaborando con el equipo médico.
Neuro-HIFU es la técnica que hace desaparecer el temblor, la rigidez y otros síntomas del Parkinson y del temblor esencial. Más de 1.000 haces de ultrasonidos guiados por resonancia magnética convergen en un punto milimétrico del cerebro con resultados inmediatos y sin incisiones.
En Brain & Spine Barcelona, el equipo de profesionales dedicados al manejo de los trastornos del movimiento integra el tratamiento Neuro-HIFU como una de las alternativas más avanzadas para pacientes con temblor esencial refractario a medicación y Parkinson de predominio tremorigénico. La técnica está aprobada en Europa (marcado CE) y por la FDA en Estados Unidos, y se realiza siguiendo los estándares clínicos definidos por la comunidad neuroquirúrgica internacional para HIFU/MRgFUS. Más de 150 pacientes han sido tratados ya con esta técnica por nuestro equipo.
Los rasgos que definen al Neuro-HIFU frente al resto de opciones quirúrgicas para los trastornos del movimiento:
Entre 90 minutos y 2 horas. Se realiza en una sola intervención, dentro del equipo de resonancia magnética, con el paciente despierto y colaborando con el equipo médico.
La mejoría del temblor se observa al terminar la técnica. El paciente comprueba el cambio en la misma sala: vuelve a sostener un vaso, beber agua o escribir su nombre.
No hay incisiones ni ingreso. Tras 2-4 horas de revisión y monitorización, el paciente vuelve a casa con su pauta de medicación habitual y reincorpora su vida normal en 24 horas.
Valoración inicial y seguimiento por videoconsulta para pacientes de otras comunidades o del extranjero. Algunas pruebas preparatorias pueden coordinarse con tu hospital de origen.
El tratamiento Neuro-HIFU consiste en colocar sobre la cabeza del paciente un casco emisor de ultrasonido focalizado de alta intensidad. Más de mil haces convergen en un punto del cerebro del tamaño de un grano de arroz, el núcleo Vim del tálamo, y elevan su temperatura lo justo para anular el circuito responsable del temblor.
La precisión milimétrica se consigue porque la técnica se realiza dentro de un equipo de resonancia magnética de alto campo (3 Teslas), que ofrece la máxima resolución de imagen del cerebro humano y permite confirmar diana, trayectoria y temperatura en tiempo real.
El paciente permanece despierto durante todo el procedimiento y comprueba la mejoría a medida que se aplica el tratamiento. Al ser un proceso ambulatorio, vuelve a casa unas horas después de la intervención y reanuda su vida habitual de forma prácticamente inmediata.
HIFU es la denominación clínica del tratamiento por ultrasonido focalizado de alta intensidad guiado por resonancia magnética (HIFU / MRgFUS). Es una técnica neuroquirúrgica ablativa que crea una lesión térmica milimétrica en una diana cerebral concreta, habitualmente el núcleo Vim del tálamo, para anular el circuito responsable del temblor.
A diferencia de la neurocirugía convencional, no hay incisión ni craneotomía: las ondas de ultrasonido atraviesan el cráneo y convergen en un punto del cerebro con precisión submilimétrica gracias al guiado en tiempo real por resonancia.
"El ultrasonido focalizado guiado por resonancia magnética es una opción terapéutica eficaz y segura para el temblor esencial refractario y el Parkinson de predominio tremorigénico, con la ventaja de no requerir incisiones ni implantes."
Valoración conjunta neurología + neurocirugía funcional. Confirmación del diagnóstico (temblor esencial o Parkinson tremorigénico), escalas motoras (CRST para temblor esencial, MDS-UPDRS para Parkinson) y estudio de imagen (RM cerebral compatible con el equipo HIFU).
Rasurado completo de la cabeza (necesario para el contacto uniforme del transductor), colocación del marco estereotáctico bajo anestesia local y fijación al equipo de resonancia magnética. El paciente está despierto y colabora.
Adquisición de imágenes de resonancia para identificar con precisión el núcleo Vim del tálamo en el lado contralateral al temblor a tratar. Cálculo del trayecto que recorrerán los haces de ultrasonido a través del cráneo.
Pulsos de ultrasonido de baja energía que calientan ligeramente la diana sin causar lesión. Se evalúa la respuesta clínica del paciente en tiempo real (escritura, alcance del brazo, equilibrio). Si hay mejora del temblor sin efectos adversos, se confirma la diana. Si hay efectos no deseados, se reposiciona.
Aumento gradual de la energía hasta crear la lesión térmica definitiva (55-60 °C en el foco). El paciente confirma la mejora persistente y la ausencia de efectos adversos.
2-4 horas en sala de recuperación para verificar estabilidad neurológica, retirada del marco estereotáctico, RM de control. Alta hospitalaria el mismo día con la mejoría del temblor ya establecida.
HIFU está indicado en pacientes con temblor incapacitante refractario a medicación, en dos contextos clínicos principales:
Si tienes temblor esencial y presentas estos síntomas, podrías ser candidato:
Si tienes enfermedad de Parkinson con predominio de temblor, podrías beneficiarte:
Las dos técnicas tratan los mismos trastornos pero son muy distintas. La elección depende del perfil clínico, edad, preferencias del paciente y comorbilidades.
| Aspecto | HIFU | DBS |
|---|---|---|
| Incisiones | Ninguna | Sí, craneotomía mínima + abdomen para batería |
| Anestesia | Local · paciente despierto | General para implante de generador |
| Ingreso hospitalario | Alta el mismo día | 1-3 días |
| Reversibilidad | Definitivo (lesión térmica) | Reversible y ajustable |
| Lados tratables | Unilateral (por sesión) | Bilateral |
| Implante a mantener | No | Sí, batería con recambio cada 3-5 años |
| Mejor para | Temblor unilateral · pacientes mayores · contraindicación a cirugía abierta | Bilateral · Parkinson complejo · necesidad de ajuste continuo |
Nuestra recomendación: el comité multidisciplinar valora cada caso individualmente. Hay pacientes en los que HIFU es claramente la mejor opción; otros se benefician más de DBS. Ver más sobre DBS →
Si tienes temblor esencial o Parkinson tremorigénico que no responde a la medicación, podemos valorar tu caso a distancia. Enviamos un primer feedback en 24-48 h tras recibir tus informes y RM.
Brain & Spine Barcelona es uno de los equipos con más recorrido en cirugía funcional en Cataluña. Estos son los aspectos que conviene tener en cuenta al elegir centro para un tratamiento HIFU:
El Dr. Pedro Roldán dedica buena parte de su práctica a la neurocirugía funcional: HIFU, DBS, talamotomías por radiofrecuencia y cirugía de epilepsia. La técnica HIFU requiere experiencia específica, no es un procedimiento puntual.
Tu caso lo valora un equipo formado por neurología (trastornos del movimiento), neurocirugía funcional, neuropsicología y neurorradiología, no un único profesional. La indicación se discute antes de proponer la técnica.
El volumen de pacientes intervenidos genera una curva de aprendizaje fundamental para resultados consistentes. La experiencia acumulada se traduce en menor tasa de complicaciones y en mejor selección de candidatos.
Del primer contacto al alta y el seguimiento. Coordinamos pruebas previas, valoración anestésica, sesión y revisiones programadas a 1, 3, 6 y 12 meses con escalas clínicas y pruebas de imagen objetivas.
Asistimos a pacientes nacionales e internacionales con coordinación de viaje, alojamiento, traslados y comunicación con el equipo médico de origen. Videoconsultas en español, inglés y francés.
Si HIFU no es la mejor opción para tu caso te lo decimos claramente y te orientamos a la alternativa correcta (DBS, ajuste farmacológico, otra técnica). El objetivo es resolver tu problema, no realizar la técnica.
El tratamiento Neuro-HIFU se realiza en el Hospital El Pilar, centro privado de referencia en Barcelona donde el equipo de Brain & Spine desarrolla su actividad quirúrgica.
Centro hospitalario privado en Barcelona con equipo de resonancia magnética de 3 Teslas compatible y la infraestructura quirúrgica necesaria para realizar tratamiento Neuro-HIFU con todas las garantías.
1. Primer contacto. Revisamos tu caso con la información clínica que nos envías para confirmar si reúnes los criterios iniciales: diagnóstico de Parkinson o temblor esencial, ausencia de dispositivos incompatibles con la RM y ausencia de claustrofobia significativa.
2. Consulta con neurología y TC craneal. Valoración neurocognitiva y tomografía computarizada para conocer la densidad ósea del cráneo y determinar la viabilidad técnica del tratamiento.
3. Pruebas preanestésicas. Analítica, electrocardiograma y radiografía de tórax para que el equipo anestésico valide tu estado físico previo a la sesión.
4. Resonancia magnética 3T, tractografía y volumetría. Localización exacta del punto del cerebro donde se aplicará el ultrasonido, evitando las estructuras circundantes.
5. Sesión Neuro-HIFU. Entre 1,5 y 2 horas dentro del equipo de resonancia. El paciente está despierto y un neurocirujano evalúa la respuesta clínica en tiempo real antes de aplicar la lesión definitiva.
6. Seguimiento. Consultas y pruebas de imagen pautadas para confirmar el resultado y vigilar la evolución a corto y medio plazo.
El Neuro-HIFU está indicado para tratar el temblor de acción del temblor esencial y el temblor de reposo del Parkinson tremorigénico en pacientes con respuesta insuficiente a medicación. En indicaciones seleccionadas también se utiliza en casos de distonía focal y de dolor neuropático central refractario.
No es eficaz para la rigidez, la bradicinesia ni los síntomas no motores del Parkinson, que requieren tratamiento farmacológico habitual y, en algunos casos, otras técnicas quirúrgicas como la estimulación cerebral profunda (DBS).
En el temblor esencial unilateral, los estudios publicados describen reducciones del temblor del 60-75 % inmediatamente tras el tratamiento, con mantenimiento del beneficio en más del 50 % de los pacientes a 5 años. En el Parkinson tremorigénico, la mejoría en el lado tratado es comparable. La recuperación funcional, escritura, alimentación con cubiertos, beber sin derramar, suele ser inmediata al alta.
No. El Neuro-HIFU crea una lesión térmica definitiva sin implantar nada y trata un solo lado del cuerpo por sesión. La DBS implanta electrodos profundos y un generador subcutáneo: es reversible, ajustable a lo largo del tiempo y permite tratamiento bilateral. Cada técnica tiene su indicación y se decide caso a caso en comité multidisciplinar. Ver más sobre DBS →
La mayoría de los efectos secundarios son leves y transitorios. Los más frecuentes durante o inmediatamente después de la sesión son cefalea, mareo, náuseas, sensación de calor en la cabeza y parestesias (hormigueos transitorios) en la mano o la cara del lado tratado. Suelen resolverse en minutos u horas.
En un porcentaje pequeño de pacientes pueden persistir parestesias leves, alteración del equilibrio o cierta dificultad para coordinar movimientos finos durante semanas o meses. Los efectos secundarios graves son infrecuentes gracias al control térmico en tiempo real por resonancia.
Todo el procedimiento se realiza con sonicaciones de prueba a baja potencia antes de la lesión definitiva, lo que permite reposicionar la diana si aparece un efecto adverso, minimizando el riesgo.
El paciente vuelve a casa el mismo día, tras 2-4 horas de observación. Las primeras 24-48 horas suele recomendarse descansar y evitar esfuerzos físicos importantes. La medicación habitual se reanuda según indique el equipo.
La mayoría de pacientes retoma su vida normal en 24-48 horas: actividad social, paseos, lectura, alimentación normal. Es habitual sentir un ligero cansancio durante la primera semana.
Programamos revisiones de seguimiento a las semanas, al mes y a los 3, 6 y 12 meses, con pruebas de imagen y escalas clínicas para documentar la estabilidad del resultado.
La lesión térmica producida por el HIFU es permanente, pero el temblor puede recurrir parcialmente en una minoría de pacientes con el paso de los años, especialmente en el temblor esencial. Los estudios disponibles describen mantenimiento del beneficio en más del 50 % de los pacientes a los 5 años. En caso de recidiva clínicamente relevante, puede plantearse un retratamiento con HIFU o valorar la estimulación cerebral profunda (DBS) como segunda línea.
El tratamiento Neuro-HIFU es por ahora unilateral: en una sesión se actúa sobre el tálamo contralateral al lado del cuerpo más afectado por el temblor. Crear lesiones bilaterales simultáneas o en sesiones próximas se ha asociado clásicamente con un mayor riesgo de efectos secundarios sobre el lenguaje, el equilibrio y la deglución.
El tratamiento bilateral por etapas está en estudios clínicos avanzados pero todavía no es el estándar fuera de protocolos de investigación. Si tu temblor es claramente bilateral e invalidante en ambos lados, durante la valoración discutiremos contigo si HIFU es la mejor opción o si conviene plantear DBS bilateral.
No existe una edad límite formal. De hecho, el HIFU es especialmente útil en pacientes mayores en los que la craneotomía o el implante de DBS suponen un riesgo anestésico o quirúrgico relevante, ya que se realiza con anestesia local y alta el mismo día. Lo decisivo no es la edad cronológica sino el estado funcional y cognitivo del paciente, la ausencia de contraindicaciones de RM y una densidad ósea craneal compatible con la técnica.
Sí. Las situaciones que pueden contraindicar el tratamiento son:
Habitualmente entre 4 y 8 semanas, en función de la disponibilidad de las pruebas (TC craneal, RM 3 T, valoración anestésica) y de la agenda del paciente. Para pacientes internacionales o de otras comunidades, coordinamos parte de las pruebas previas con su hospital de origen para reducir desplazamientos.
Sí. Atendemos pacientes nacionales e internacionales. Puedes enviarnos tus informes y pruebas de imagen para una valoración inicial sin desplazarte. Si te consideramos potencial candidato, organizamos una videoconsulta con el equipo y solo te pedimos viajar a Barcelona cuando sea estrictamente necesario para las pruebas que no podamos coordinar a distancia. Solicitar valoración a distancia →
El coste depende de las pruebas requeridas (TC, RM 3 T, pruebas preanestésicas), del tipo de tratamiento y del seguimiento. Tras la valoración inicial proporcionamos un presupuesto detallado y personalizado. Para pacientes internacionales coordinamos también los aspectos logísticos del desplazamiento y la estancia. Contacta con nuestro equipo para recibir información concreta sobre tu caso.
El HIFU es una técnica con una base científica sólida construida durante la última década, con ensayos clínicos pivotales publicados en revistas como The New England Journal of Medicine, JAMA Neurology o The Lancet Neurology. Estas son las publicaciones de referencia que orientan nuestra práctica.
Estas referencias son una selección curada de la literatura más relevante. El detalle clínico específico de tu caso lo discutimos en consulta a partir de tus pruebas y tu historia.
El abordaje del Parkinson, el temblor y los trastornos del movimiento combina cirugía funcional (HIFU, DBS) y valoración neurológica especializada en trastornos del movimiento, antes y después de la intervención.


Las intervenciones quirúrgicas se realizan en quirófanos equipados con la tecnología necesaria para HIFU. La primera consulta y el seguimiento pueden hacerse en cualquiera de nuestros centros de Barcelona.
Envíanos tus informes y pruebas de RM cerebral. Los revisaremos en comité multidisciplinar (neurología + neurocirugía funcional) y te indicaremos en 24-48h si HIFU es la mejor opción en tu caso.